Estorbo en la obra de Dios - 25/01/26 - #1388
Share
Subscribe
25/01/26
Pr. Nicolás Karachun
Estorbo en la obra de Dios
“Desde entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que le era preciso ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día. Pedro le tomó aparte y comenzó a reprenderlo diciendo: —Señor, ten compasión de ti mismo. ¡Jamás te suceda esto! Entonces él volviéndose, dijo a Pedro: —¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Mateo 16:21-23
Jesús caminando con sus discípulos por Cesarea de Filipos, les hace una pregunta: “... ¿quién dicen los hombres que soy yo?” Marcos 8:27. A lo que estos responden: la gente tiene distintas opiniones acerca de ti: unos piensan que sos Juan el Bautista, otros Elías y otros algunos de los profetas; esta era la opinión entre la gente. Ahora les hace la pregunta directa a sus discípulos: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?, preguntó Jesús; Pedro responde: —Tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente. Jesús le dijo: —Simón, hijo de Jonás, qué afortunado eres porque no fue un ser humano el que te lo reveló, sino mi Padre que está en el cielo”. Mateo 16:15-17 (PDT). Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos el plan eterno de Dios de redimir a la humanidad por medio de su muerte sacrificial, pero también su resurrección triunfal. “A partir de entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él tendría que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley lo harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría”. Mateo 16:21 (DHH).
Este plan revelado por Jesús era contrario a toda lógica humana, era contrario a todas las expectativas terrenales. A Pedro no le entraba la idea de un Mesías poderoso y conquistador que pensara en el sufrimiento y la muerte, por lo que “…Pedro se lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo: —Señor, Dios tenga compasión de ti. ¡Que nunca te suceda eso!” Mateo 16:22 (PDT). La respuesta de Jesús a Pedro “… ¡Largo de aquí Satanás! ¡Me estás estorbando! …Me eres tropiezo… (RVR60) …A ti no te preocupan las cosas de Dios, sino las de la gente”. Mateo 16:23 (PDT). “¡Apártate de mí Satanás" —dijo Jesús a Pedro— ¡Me eres estorbo! ¡Estás mirando las cosas desde el punto de vista humano y no del divino!” Mateo 16:23 (NBV). En ese momento Pedro y los discípulos por medio de la autocompasión, eran, un estorbo, un freno para la misión de Cristo, que Cristo no fuera a la cruz y realizara la obra de redención en favor de la humanidad. Los discípulos lo demostraron cuando Jesús fue arrestado, todos ellos lo seguían de lejos, salvo el discípulo Juan, ninguno de ellos estaba en el momento de la crucifixión. Todos lo abandonaron.
Para los discípulos era incomprensible pensar que Jesús fuera muerto en manos de los líderes religiosos de esa época, al igual que en la actualidad, muchas personas se vuelven atrás si Dios no cumple con sus deseos, o no hace como ellos quieren, o cuando hay una situación de sufrimiento o crisis abandonan el camino de la fe. Este sistema mundo de una u otra forma nos dice: “ten compasión de ti mismo”, “no seas fanático”, “ocúpate un poco más en vos y no tanto en los demás”. “Como te vas a levantar para ir a las 5 a la vigilia si después tenés que ir a trabajar”, “ayunar no, eso era cosas de antes”, “disciplinas espirituales, eso es demasiado pesado para mí” ... porque él quiere romper tu amistad con Dios. Satanás te odia y hará todo lo posible para separarte de Dios. El siempre busca estropear, estorbar los planes de Dios. Lo hizo desde sus comienzos y lo hace también hoy. No seas su colaborador. Más bien conviértete en un colaborador de Dios en sus planes y propósitos. ¿Cómo podemos ser de tropiezo en la obra de Dios?
1. Creyendo en las mentiras de satanás y descreyendo en la verdad de Dios.
“La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: —¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto? —Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto —contestó la mujer—. Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. —¡No morirán! —respondió la serpiente a la mujer—. Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal. La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió…” Génesis 3:1-6 (NTV). Y qué pasó: murieron espiritualmente. Perdieron la comunión con Dios, fueron expulsados del huerto de Edén y a partir de ahí, comenzaron los conflictos en la raza humana. La misión de Jesús fue que mediante su muerte sacrificial se restableciera la comunión del hombre pecador con el Dios tres veces Santo.
En Mateo 4 se narra la tentación de Jesús por parte de satanás. “…el diablo lo llevó a la santa ciudad, Jerusalén, al punto más alto del templo, y dijo: —Si eres Hijo de Dios, ¡tírate! Pues las escrituras dicen: “Él ordenará a sus ángeles que te protejan. Y te sostendrán con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra” Mateo 4:5-6 (NTV). Satanás hace referencia al texto de Salmos 91:11-12 usando la Palabra de Dios a su conveniencia y con engaño: “Si haces al Señor tu refugio y al Altísimo tu resguardo… …entonces mandará a sus ángeles que te protejan” Salmos 91:9, 11 (NTV) ¡Esfuérzate en conocer a Dios y sus verdades!
2. Con nuestro pecado y desobediencia: “El Señor le dio el siguiente mensaje a Jonás… «Levántate y ve a la gran ciudad de Nínive. Pronuncia mi juicio contra ella, porque he visto lo perversa que es su gente». Entonces Jonás se levantó y se fue en dirección contraria para huir del Señor…”Jonás 1:1-3 (NTV) Jesús nos dejó un mandato: “Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos” Mateo 28:19-20 (NTV). ¡Vive en santidad y obediencia a Dios!
3. Cuando nuestra mente está centrada en las cosas de este mundo y no en las cosas celestiales. “No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar. Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón” Mateo 6:19-21 (NTV). “Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra.” Colosenses 3:1-2 (NTV). La mente de Pedro y del resto de los discípulos estaba puesta en las cosas de este mundo, estaba puesta en los valores terrenales. ¿Te preocupan las cosas de este mundo y no las de Dios?
4. Cuando no estamos dispuestos a pagar el precio de servir a Dios. Cuando Jesús expuso ante sus discípulos su plan de ir a la cruz para salvar al mundo, éstos buscaron abortar esa idea; diciendo que esto no le ocurra y qué tenga compasión de sí mismo: “Señor, ten compasión de ti mismo. ¡Jamás te suceda esto!” Nos cuesta ver las cosas desde la perspectiva de Dios, estamos acostumbrados a ver las cosas desde la perspectiva humana y eso muchas veces aborta los propósitos de Dios para nuestras vidas. ¡Vive para servir a Dios! Paga el precio para servir a Dios.
5. La falta de perdón. Dios no puede perdonar nuestros pecados si nosotros no perdonamos a los que nos ofenden. “…perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros” Mateo 6:12 (NTV) “Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados” Mateo 6:14-15 (NTV) ¿Hay alguien a quien debas perdonar? ¿Alguien que por muchos años te ofendió y sigues abrazando esa ofensa? Hoy Dios te está dando esta oportunidad de perdonar.
Conclusión. El camino de Dios es un camino de renuncia a los principios de este mundo, a las costumbres, a los modelos contrarios a Dios. Es un camino de entrega, obediencia, consagración, apasionados por Dios y su presencia. “No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo, y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada, vivirá para siempre” 1ª Juan 2:15-17 (NTV). Vivamos nuestra vida entregada al Señor, agradándole en todo, viviendo solo para él. “Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer. No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto” Romanos 12:1-2 (DHH).
Vivamos de manera agradable con Dios, cumpliendo el propósito que él tiene para cada uno de nosotros. No seamos de estorbo o tropiezo para los planes y propósitos que Dios tiene para nuestra vida.
